LEONOR FINI

Nacida en Buenos Aires de madre italiana y padre argentino, su infancia y adolescencia transcurren en Trieste y Milano, Italia. En 1937 cambia Italia por París, conociendo a André Breton y los surrealistas. Leonor Fini adoraba los gatos, en su homenaje a los gatos pintó muchos cuadros y dibujó varios bocetos y acuarelas. En 1977, incluso dedicó un libro a su pasión por los felinos, Espejo de los gatos.

Su primera exposición monográfica se celebró en Nueva York en 1939. Desde 1939 hasta su muerte, había realizado más de 45 exposiciones individuales en Europa y Estados Unidos. Varias retrospectivas se le han dedicado en Bélgica (1965), Tokio (1972) y París (1986).